Concepto: Partimos de la definición de Heller para analizar lo que nos ofrece como su primer esfuerzo conceptual: "la vida cotidiana es la totalidad de actividades que caracterizan las reproducciones singulares productoras de la posibilidad permanente de la reproducción social" (Heller, 1985:9). Como se puede observar, el referente de esta definición es el conjunto de actividades permanentes que garanticen la reproducción social. La idea, así,se sitúa en un nivel claramente especulativo, pues dichas actividades podrán encontrarse en cualquier ámbito de la vida social, ya sea económico, político o cultural. Además,tendríamos que reconocer que situar el ámbito no resuelve nada, pues pensando, porejemplo, en lo cultural, sería indispensable establecer el espacio social en que sereproducen esas actividades: el espacio público o el privado. Después saltaría la duda sobre la participación en la actividad de los miembros sociales, esto es, si se trata de unaactividad individual o colectiva, al mismo tiempo que se tendría que especificar si se trata de una reproducción de la sociedad material o simbólica. Las dudas no deben presentarsede manera aislada y sus vinculaciones son, prácticamente, evidentes. La reproducción material se ubica como una actividad económica que bien puede desempeñarse individual o colectivamente de igual forma que lo cultural se asocia a la reproducción simbólica.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario